Segunda noche en altura. Hoy he descansado algo peor por el cansancio pero lo justo para recuperarme para estar bien al día siguiente.
Abro el ojo desde la litera y de lo poco que alcanzo a ver de la ventana se ve el cielo totalmente despejado… un minuto después, alguien lo confirma: ¡¡hace bueno!! ¡¡ni una nube!! Asi que todos para arriba!!!
Desayuno, preparativos y a salir del refu.
Los de los esquís llevan la delantera y yo me quedo un poco atrás al principio porque he salido el último de nuestro grupo del refu. Además hay un palmo de nieve del día anterior y a cada paso que das te hundes, con lo que al final decidimos ir por la huella de esquí. La primera cuesta se me hace interminable…

Después paro un poco a resollar junto a mi compa de infantería Diego (el otro compañero Juan se ha quedado en el refugio porque no se sentía bien del estómago) y reemprendemos la marcha pero esta vez por la huella de esquí, ya que abrir huella con la nieve reciente es un esfuerzo inutil y tremendamente agotador y teniendo otra huella por donde tirar…

El itinerario sube hasta el collado Tizi-Ougane (3750m) remontando todo el Valle de Mizane (el mismo por donde subimos desde Imlil el primer día)

Aquí están los dos compas del Valle de Arán y Diego pasando por un tramo más encajonado en el que se veía alguna cascadita de hielo:

La distancia es algo mayor que la del día anterior a pesar de que el desnivel es un poco menos… Hay que remontar todo el valle:

El collado se ve cada vez más cerca… pero nunca llegamos!!

Nos lo tomamos con calma…

Diego llegando por fin al collado:

Ibrahim y parte del grupo en el collado Tizi-Ougane (3750m):

Luego la ruta gira a la derecha para subir por la arista del Ras por terreno mixto con algún paso de trepada fácil pero algo expuesto:

Aquí tras dejar la parte más comprometida de la ascensión:

Aquí Perico por otro tramo bonito:

Diego e Ibrahim un poco más arriba:

El grupo ascendiendo hundiendose en la nieve:

Diego va tirando para arriba:

Aquí en este punto nos separamos los esquiadores y los que vamos andando… ya se empiezan a ver muchas nubes y Diego y yo decidimos no subir al Timesguida e ir directamente al Ras. A mi se me queda un poco sensación de desperdiciar esta oportunidad y como de espinita clavada pero entiendo que la decisión que hemos tomado es la correcta y ante todo para mi siempre tiene que mandar la prudencia.

Aquí alcanzando a Diego en las largas rampas del Ras:

Y después de darle el relevo:

Aquí esta Diego con el grupo de esquiadores al fondo a punto de desviarse hacia el Timesguida y un horizonte de montañas impresionante:

El grupo de esquiadores ya encaminándose hacia el Timesguida:

Un poco más arriba se van sucediendo las lomas nevedas y cuando parece que ya vas a llegar aparece otra más, y otra, y otra…. “¿falta mucho para la cumbre?” me grita Diego desde un poco más abajo… “detrás de la siguiente loma…” “o de la siguiente….” ¿¿??

La parte final de la ascensión desde la antecumbre a la cumbre del Ras… ¡¡Preciosa!!!

Y por fin ¡¡cumbre!! Estoy en la cima del Ras N’ouanoukrim (4083 m.) Las vista son increibles!! Esta es mirando hacia la antecima:

El macizo del Toubkal desde el Ras:

El Antiatlas:

Hacia la zona del Tadat:

El Timesguida desde el Ras:

Diego en la antecima:

¡¡Vamos Diego que ya llegas!! ¡¡Yala Yala!!

Otra bonita vista hacia el macizo del Toubkal:

Diego llegando a la cumbre y al fondo ya se ve a Ibrahim y a Laura que llegan a la antecima:

Foto de cumbre con parte del grupo y la bandera Comunera:

Aquí todo el grupo menos yo que estoy haciendo la foto

Y aquí con Diego y Perico y el Toubkal al fondo:

Después de beber agua y comer un poco de chocolate Diego y yo nos disponemos a bajar ya que, como es lógico, vamos más despacio que los esquiadores. Al final ellos tampoco han subido al Timesguida debido al tiempo con lo que todxs nos quedamos con la sensación agridulce… Aquí está Diego iniciando la bajada por las rampas que vienen de la antecima:

Después de bajar un rato y llegar justo antes de la cresta nos desviamos a la izquierda para evitar el paso delicado de la cresta e iniciamos el descenso por un pequeño corredor. La inclinación es mayor al principio pero a medida que vamos bajando va teniendo menos y la nieve está muy blanda por lo que hay que bajar con cuidado para no ir tirando mucha nieve. Cuando estamos sobre la mitad del corredor aparecen los esquiadores que poco a poco comienzan a bajar por donde estamos nosotros… En este punto hay un poco de tensión ya que las nubes nos han cubierto por completo y además se está poniendo a nevar, como ya he dicho la nieve estaba muy blanda y de vez en cuando al bajar alguno de los compañeros esquiadores dejaba caer una fina capa de nieve que nos recordaba que la nieve caida el día anterior y la fusión de esta por la temperatura aumentaba la posibilidad de una avalancha en este terreno más complejo…
Un poco más de apretar los dientes y ya estamos fuera del corredor y con la lengua fuera iniciamos el descenso por el valle a toda velocidad bajo las nubes y la nevada. Mientras perdemos de vista a los esquiadores (envidia de nuevo!!!) Diego y yo nos dejamos caer dando los pasos tan largos como nos permiten nuestras cansadas piernas:

Tras un rato de hundirnos en la nieve llegamos al refugio donde igual que el día anterior nos espera Hasan con té y comida caliente lista para nosotrxs… A pesar del cansancio estamos muy contentos y se nota en nuestras caras:

Después de la comida y del habitual té calentito nos dedicamos a descansar en el refu, preparar las cosas para la bajada del día siguiente y jugar unas cuantas partidas de Mus (¡¡que vicio!!!!). Nos llaman para la cena ¡¡pero si solo hace dos horas que comimos!!! jajaja!!! Después más cartas, más té y muchas risas… Esa noche fuimos los últimos en ir a la cama sobre las 10 y cuarto de la noche bajo la mirada del guarda y nuestros hospitalarios amigos berebéres…
